El problema no es comprar un torno.
Es invertir en uno que limita tu productividad.
En subcontratación, la diferencia no está en que la máquina funcione, sino en cuántas horas reales produce cada día. Antes de decidir, conviene analizarlo con datos.
El impacto real está en la jornada productiva
Un torno convencional puede fabricar la pieza, pero en entornos de subcontratación una parte importante del tiempo se pierde en ajustes, preparaciones y control manual. Esa menor utilización de la jornada afecta directamente al margen y a los plazos.
Torno convencional
- Preparaciones más largas
- Alta dependencia del operario
- Tiempos improductivos frecuentes
- Difícil automatización
Torno CNC compacto
- Preparación rápida y repetible
- Más horas reales de mecanizado
- Producción estable desde la primera pieza
- Automatización progresiva
El dato clave
En un entorno de subcontratación, un torno convencional no alcanza el nivel de productividad de un torno CNC moderno. Esa diferencia de eficiencia puede equivaler a unos 135 € al día, es decir, cerca de 30.000 € al año en capacidad productiva no aprovechada.
Por qué SYIL L2 / L3 encaja en subcontratación
No se trata de sobredimensionar el taller, sino de contar con una máquina compacta, industrial y escalable, capaz de producir desde el primer día y crecer con el negocio.
SYIL L2
Solución compacta, directa y eficiente para producción diaria.
SYIL L3
Mayor capacidad y opciones avanzadas para reducir operaciones.
Solicita una simulación personalizada
Analizamos tus piezas, tu jornada y tus objetivos para darte una estimación clara y realista del impacto productivo.